jueves, 3 de diciembre de 2009

Una década en música: 2000-2009

¿Qué paso en estos úlitmos diez años? ¿se les cayó el pelo y engordaron? ¿terminaron sus carrreras, se casaron y divorciaron?

Uff... es díficil pensar qué tan rápido ha pasado el tiempo. Parece ayer cuando salía a la calle a jugar fútbol los fines de semana y cuando el equipo al que le iba logró su último campeonato (ahora está en la División de Ascenso, snif). Del lado personal, conocí gente involvidable y gran parte de ella, jamás la volveré a ver. Gente nació y entró a mi vida. En cambio, se fueron amigos, personas, familiares, modas e ideologías en mí.
Fueron etapas de una vida que nadie sabe lo que nos depara y justamente, ese resulta uno de los aspectos que la hacen más interesante. Este año será fundamental en mi existencia. Hay posibilidades de que mi vida dé un giro enorme, que afortunadamente podría ser para bien. O todo seguiría igual. De mí dependerá. No sé cuántos lean esto, ninguno, 3 o los lectores que sean, y aunque no los conozca, les deseo lo mejor en la naciente década.

Ahora sí, la música...
Del 2000 al 20009 fue una década tibia y muy sosa musicalmente hablando. Posiblemente, la más pobre en los últimos 60 años. Fue una década donde en 10 años cambiaron las reglas de la industria musical. En el 2000, el pleito de artistas y disqueras con Napster, sólo fue el principio de una revolución en la música donde los oyentes terminaron ganando...parcialmente.
Digo parcialmente, porque pese a que llegamos a una época donde pudimos oír a artistas viejos cuyos discos al fin fueron escuchados gracias a la tecnología, la calidad perdió. En internet, por medio de blogs, foros, youtubes, winrar, por mencionar muchos de los múltiples programas y sitios que existieron. Por su parte, los músicos que emergieron en los últimos años no entregaron tan buenas cuentas. Si comparamos ésta con otras épocas, la aridez en la creatividad musical fue notable. Hubieron muchos artistas de calidad, más no trascendencia. Dirán que me estoy haciendo viejo, podrán acusarme de lo que sea, pero nadie me quita de la cabeza que las obras maestras de estos años apenas se pueden contar con los dedos de ambas manos.
Mucho de lo rescatable provino de artistas con muchos años y de antigua trayectoria. Por desgracia, gracias a la moda de los reencuentros tuvimos que chutarnos a cartuchos "quemados", que con aras de mantenerse en activo, sacaron giras, discos y videos, pero seamos sinceros, la mayoría de estos reencuentros en el rock apestan.

¿El rock adquiere respeto?
Una batalla que ganaron los rockeros fue la aceptación del rock. Hoy, ya no es tan común que la gente diga que esa música es del demonio, por el contrario, ciertos padres alientan a que sus hijos le entren con fervor a grupos como los Beatles, Pink Floyd o Metallica, por mencionar ejemplos muy obvios. Una muestra de ello también son los videojuegos. Ya existen Rock Band, las múltiples versiones de Guitar Hero y hasta DJ Hero. La fama del rock en la consolas ha satisfecho la necesidad de tocar para los que no sabemos tocar.
Podría hablar de mil cosas. No creo ser una autoridad en el rock, ni en la música. Lo único que sé es que este blog se mantuvo fiel apoyando a aquellos que valieron la pena y los que no lo valieron tanto. Disfruté cada momento musical importante. Se fueron muchos valiosos: George Harrison (en el día de mi cumple), Les Paul, Jim Capaldi, Elliott Smith, Johnny Cash, Layne Stanley, John Lee Hooker, Joey Ramone, Dee Dee Ramone, Jonny Ramone, Ron Asheton, Wilson Pickett, Ibrahim Ferrer, Pappo, Jimmy Smith, Robert Palmer, entre otros más que la memoria olvida, pero su música estará con nosotros por siempre (Upss, soné cursi).

Me tomé la tarea de hacer una pequeña lista de algunos de los artistas que valieron la pena. Obviamente la lista es increíblemente subjetiva, y cada quien tendrá a sus favoritos. Pero ahí van:

1. Jack White. Hizo lo que quiso, y ¡de qué manera! Primero encabezó una de las bandas más importantes de la década: The White Stripes. También destacó en The Raconteurs, un genial supergrupo con Bernard Benson y los integrantes de los Green Hornets. Además, para cerrar en gran forma la década, integró la batería en los no menos importantes The Dead Weather. A través de su música, podemos entender claramente lo que fue esta década, una mezcla de muchas cosas: punk y garage revival, rock de guitarras y supergrupos,una imagen interesante...revivir el pasado para entender el presente.

2: The Flaming Lips: Díganme lo que quieran, sin embargo, mencionar que no te gusta Flaming Lips es como mencionar que detestas comer. Pasan décadas, artistas, álbumes, y los Flaming Lips siguen. Una de las instituciones del rock más activas, experimentales y por si fuera poco, "Do You Realize?", es a mi gusto una de las canciones más bonitas de la década.






3. Beck: Tendré que decirlo...¡Beck es la neta! disco tras disco, rola tras rola, Beck es una mezcla de todo sin dejar de ser él mismo. Hace lo que quiere cuando quiere. Uno de los músicos americanos más talentosos de los últimos 20 años.

4. Gorilaz: Sin duda, uno de los grandes de la década. Gorilaz fue un éxito en un planeta donde las cosas virtuales no siempre terminan siendo un hit. No son la primera banda "virtual" de la historia, pero probablemente uno de los conceptos musicales más divertidos de todos los tiempos. Mezclaron hip-hop, punk, electrónica y muchos estilos más, sin volcarse hacia alguno. Confieso que el primer disco lo escuché hasta aburrirme aunque al oír el resto de su material lo entendí y me quedó muy claro su anárquica forma de ver la música: Luego de escuchar una parodia del punk con aplausos y sintetizadores, no me queda nada más que decir cosas positivas.





5. Sigur Ros: ¿Han escuchado alguna vez el canto de las sirenas? ¿No? Qué bueno, porque yo tampoco, aunque cada vez que escuché a estos islandeses me imaginé que las tenía susurrando al lado mío. Deliciosamente tranquilos, pretenciosamente pinkfloydianos y altamente experimentales, los "Rosa de la Victoria" son una banda noventera increíblemente rica y preciosa en imágenes y sonido.


A continuación, cinco sobrevalorados de la música en esta década:


1. The Killers: Desde la primera ocasión que los escuché, supe que había algo "raro". Aunado a esto, un excesivo halago por parte de los medios y una canción con partes peligrosamente similares a "Special K", de Placebo, en la afamada "Mr. Brightside". Fuera de rola que hicieron con Lou Reed y el cover de Joy Division, para mí no son nada del otro mundo.

2. Linkin Park: ¿Alguien se acuerda de ellos? ahh, sí, hace poco hicieron una rola para "Transformers: La Venganza de los Caídos". Linkin Park representó el nu metal que se puso de moda hace 10 años, con Korn, Limp Bizkit y bandas similares. Gritones como Evanescense y similares, estos tipos taparon mis oídos.

3.My Chemical Romance: Nunca comprendo qué tiene de grandioso un grupo que invirtió millones en promocionar en MySpace uno de los discos más sobrevalorados de la década (The Black Parade). My Chemical Romance es como el Panda gringo: aburren un chorro, se creen muy malotes, parecen metrosexuales, en cada rola uno puede detectar plagio tras plagio, de forma descarada y es más, ni su uniforme es original, ya lo usaban bandas británicas en los 60. Gran mercadotecnia para un grupo que intenta ocultar su poca valía, en una imagen "oscurita".

4.Fall Out Boy: Una banda increíblemente mala. Nunca entendí qué carajos tiene de grandiosa, porque tiene muchos fans. No propone nada nuevo, no prende, no tocan bien, no causan gran simpatía, ni siquiera se disfrazan, entonces...

5.Zoé y Babasónicos (empate): En el terreno latinoamericano, las mejores cosas se siguen haciendo bajo el subsuelo. El indie se llevó entre las patas lo poco que podría encontrarse en Zoé, una banda mexicana a la que muchos quieren ver como los nuevos Soda Estéreo o una especie de britpop en español, cuando nadie entiende qué rayos cantan y lo poco "escuchable", lo hacen con una güeva impresionante.
Lo mencioné en una ocasión, Babasónicos es un caso perdido. Lo que a principios de los noventa era una propuesta interesante de rock latinoamericano, se convirtió en una chafísima banda que nada más les faltó actuar en telenovelas (si es no lo han hecho) o promocionar un parque temático. Vamos, hasta Miranda!, poperos argentinos, ya tienen más creatividad que ellos. Si existe una entidad divina que imparte justicia, debería exterminar de una vez por todas a estos pseudoimitadores de los ángeles negros.



Mención honorífica (por malos): Tokyo Hotel. De estos mejor sin palabras.

martes, 1 de diciembre de 2009

La Tienda de don Bermúdez en la esquina de Santiago

De repente, uno de esos días que andaba por el centro, pasé por la famosa Tienda de Don Bermúdez y quedé espantado. Nunca me aferré a ninguna escuela, pero mis hermanos y yo siempre conocimos ese famoso lugar, base estudiantil de los que estudiamos por esa parte de la ciudad. El nombre de la tienda obviamente se llamaba “Bermúdez”.
Vi el sitio y estaba abandonado. No había nada de lo que antes estuvo. El lugar carecía del anuncio de General Popo que por años estuvo ahí, así como del auto que supuestamente era del vetusto señor. Cuántas historias pasaron en los muros de ese local. Las paredes, con la pintura cayéndose, estuvieron atestadas de curiosas dedicatorias al 10 de mayo, al día del padre, hasta unos dirigidos a la familia de muchos desconocidos. En esta ocasión, por primera vez desde la Revolución Mexicana, el changarro estaba limpio y pintado.
Cuánta nostalgia. Era interesante ir. Con sus futbolitos oxidados (se rumora que no los habían cambiado desde la Guerra de las Malvinas entre Inglaterra y Argentina), ni signos de sus planillas plagadas de polvo.
Ahí estuve para “hacer bola” cuando estaban a punto de partírsela a un amigo. En ese lugar fumé mi primer cigarrillo. Me reencontré con viejos amigos. Ahí me volví casi invencible en el futbolito (los reto), sin que nadie pudiera vulnerar la portería que defendía.
Generaciones de chavos y chavas, niños y pulgas, mamás yucas, vagos y huiras se reunían ahí para matar el tiempo.
No había rastros de Don Bermúdez. Ese viejo malencarado que te vendía cigarros cuando todavía eras un menor de edad, aún cuando ya existía una ley muy estricta al respecto. Que a regañadientes te daba el cerillo para que fumaras tu tabaco. El único que por esos rumbos desde las 6 de la mañana te vendía una planilla, cartulina o cualquier útil escolar que necesitaras con urgencia. El que te vendía jugos y aguas frizzy (que por cierto, sabían a metal). El que tenía bancas de madera más viejas que La Constitución Mexicana. Del que alguna vez escuché críticas por parte de Doña Mercy, la señora que a unos metros tenía su negocio, era su competencia y que nunca lo soportó.
¿Qué habrá sido de Don Bermúdez? No lo sé. Lo cierto es que su tienda fue la neta.

martes, 24 de noviembre de 2009

Crónicas: ¡Ponte desodorante!

Ayer acompañé a un familiar a los bancos para realizar diversos trámites. Cuando andabamos por el último, me enfilé en la "cola" del mismo y enseguida me llamó la atención un olor evidentemente desagradable: el de una persona sin desodorante.
El tufazo de las axilas era evidente. Voltié a ver a mi alrededor y varias personas se aguantaban la respiración. La peste era tan grande, que mientras unos se aguantaban la respiración, los otros, exhalaban. Lo más claro es que nadie en la fila podía aguntar la pestilencia a la que eran sometidos.
De repente, mi ojos pararon sobre un individuo dos filas adelante de la mía. El sujeto era un tipo gordo, realmente obeso. Alto y que lo delataba su fodonguería. El chavo, que vestía playera, shorts y chanclas; parecía no haberse bañado desde la muerte del papa y las uñas de sus pies, aparentemente no estaban cortadas desde el pasado mundial de Alemania 2006.
Se veía, sentía y olía. El tufo estaba presente. Sin mucho por hacer, me concentré en el video de conciertos de Madonna que transmitían en la tele del banco en ese momento, mientras mis fosas nasales realizaban un esfuerzo casi sobrehumano para aguantar el "perfume" que emanaba de la marmota gigante cerca de mí.
Inesperadamente, el señor que estaba delante de mí, se volteó hacia donde yo estaba y murmuró en tono de queja un singular "put....ma...".
Mi reacción fue de risa loca, paliando un poco los daños que mis nariz sufría a causa del oloroso gorila que seguía ahí como si nada. El suplicio terminó cuando mi familiar me hizo una señal, fue hasta donde yo estaba y le dejé el lugar (yo sólo se lo estaba ocupando).
Después de salir de la institución bancaria,le pregunté si había tenido que aguantar la peste. A lo que me respondió : ¿cuál peste?

Como dato curioso, aquí en Yucatán, a las personas que les "ruge" la axila se les dice: "Niño, te huele el xic". En fin, qué cosas...

lunes, 23 de noviembre de 2009

En KISS todo importa...la música es lo de menos

Nunca he entendido la manera en que el grupo KISS es adorado por fanáticos alrededor de todo el mundo. Tampoco he comprendido la razón por la que muchos los colocan como la octava maravilla del mundo, gozan en incluirlos entre los mejores de todos los tiempos en el rock, cuando en mi opinión, son una broma.Tal vez esté confundido, totalmente errado. Sin embargo, no puedo dejar pasar mi comentario. Siempre he pensado que musicalmente hablando, hay muchas bandas como KISS, muy superiores inclusive en letra y ritmos.He escuchado los discos de la afamada agrupación y sigo sin entender que tienen de extraordinarios. También otras de estilo similar y constantemente sacó las mismas conclusiones: si acaso me gustan tres o dos rolas de ellos, pero hasta ahí. El principal valor que le veo a KISS no es su música, sino su éxito comercial, su show para entender el rock como algo mercantil.Aceptémoslo, su fama eso es. Habrá algunos que se prendan con sus rolas. Que consideren al grupo lo máximo. En fin, que los amen. Su maquillaje y sus personajes. Sus historietas, boxers, condones, y cuantos productos que todos los que se denominen de la KISS ARMY desean tener.


Por lo visto, hasta los Teletubbies son fans suyos.

Que importa tener un álbum de estilo "música disco". Que se quiten el maquillaje y canten un hair metal mil veces peor que las peores bandas del género. Que hagan un dueto con Michael Bolton. Que caigan en el chiste fácil de los covers. Que a la menor oportunidad, Gene Simmons presuma la longitud de su lengua, a su esposa e hijos y los exhiba en un reality show.Que desprecie a sus fans acusándolos de la muerte de la industria discográfica, hecho que por lo consiguiente le reditúa menos ganancias.
Aunque a la mayoría no le importe, el rock se nutre de mitos, y para bien o mal, KISS es uno de los mayores de la historia de la música.

martes, 17 de noviembre de 2009

Algunos de los cinco discos de rock más arriesgados de la historia

Desde que el rock existe como género, numerosos escuchas pudieron disfrutarlo. Fueron surgiendo los distintos subgéneros, las corrientes musicales que marcaron por siempre ésta música que hoy en día tiene más de 50 años de existencia. He aquí una pequeña lista de algunos de los discos más arriesgados de la historia. El compilado es totalmente subjetivo, cada quien tendrá sus favoritos y podrá estar de acuerdo o no con él:



"The Velvet Underground & Nico". The Velvet Underground & Nico.(1967). Imagina que uno de los artistas plásticos más famosos (Andy Warhol) te descubre y promueve a tu banda. Imagina empieza a verte como a una mascota y de paso, mete a una rubia a que cante con tu banda Imagina un álbum donde arrastras sillas y rompen platos. Ah, tu grupo es sesentero y habla sobre sexo, bizarreces y masoquismo. Imagina que tu disco no vende nada. Tiempo después es reconocido por un genio de la electrónica como una influencia increíble en la música contemporánea. Todo eso y más es este disco, que a pesar de haber alcanzado el reconocimiento, sigue sin recibir lo que merece por el gran público.


"Thick as a Brick" de Jethro Trull(1971). Sin duda, el álbum más vendido de toda esta mini lista. Ian Anderson y compañía tuvieron la idea de hacer un álbum de una sola canción y en esa naciente fama, hicieron un singular disco, con éxito comercial y de crítica.







"Metal Machine Music" (1974) de Lou Reed. Ahora la vanguardia. En los setenta, la bazofia. Así fue considerado el disco del ex integrante de Velvet Underground. El disco que prácticamente inauguró el "Noise Rock". Sólo alguien tan genial como el propio Reed pudo haber hecho algo así.





"Zaireeka". The Flaming Lips. (1997). Sin duda, una experiencia loca, alucinante, diferente, traída garcias a los labios más ardientes del rock. Wayne Coyne y compañía se aventaron un disco que representa un reto al escucha. Compruébelo usted mismo al tratar de ¡escuchar 4 discos en cuatro grabadoras diferentes! una propuesta extraña y delirante.Si alguien busca todos los álbumes sicronizados al mismo tiempo, pínchele aquí.








Bjork. "Medulla". (2005). Aunque Bjork no es propiamente considerada como rockera, su actitud, su desfachatez y valemadrismo valen más que algunas consideradas como 'rockers'.
A diferencia de otros trabajos, Bjork arriesgó demasiado en este material a tal grado que da la impresión que se le pasó la mano. Hacer un disco a capella cuando se ha llegado al punto más alto de fanáticos y crítica no es algo que se ve todos los días. A mí no me gustó el resultado.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Los Fracasos Femeniles del Fútbol mexicano Parte III

Fracaso V: Mundial 2002 Sub-20 en Canadá

Aunque no es considerado un fracaso del todo, el Mundial 2002 de la categoría Sub-20 constituyó un examen reprobado para las jugadoras mexicanas. Dieron pelea y jugaron bien, pero no fue suficiente para llevarse tres derrotas a casa. México cayó 5-3 ante Brasil, 2-1 con Francia y 3-1 con Alemania.





Fracaso VI: Adiós Mundial Sub-20 tailandés

México cayó 4-3 ante Costa Rica, quedó en cuarto lugar en el clasificatorio y quedó fuera de toda posibilidad de ir al Mundial.

"Love Stinks", la canción emblema de que el amor apesta

You love her
But she loves him
And he loves somebody else
You just can't win
And so it goes
Till the day you die
This thing they call love
It's gonna make you cry
I've had the blues
The reds and the pinks
One thing for sure

J. Geils Band en "Love Stinks"


El amor es inevitable en el ser humano. Ya sea a la pareja que uno tenga, a los amigos, a los familiares o simplemente a uno mismo, esa necesidad que tienen las personas de dar y recibir amor es uno de los sentimientos más normales y profundos del universo. La cuestión amorosa en la música es el tema más choteado de todos los tiempos. Del que más se ha escrito, más hablado, y del que muchos se han desencantado. Es ahí donde toma partida el rock y sus curiosas canciones referentes al desamor, muchas de ellas divertidas y perfectamente disfrutables.

J. Geils Band es una de las bandas más olvidadas desde hace muchos años. De gran éxito en los setenta y ochenta, el grupo carece hoy en día de difusión alguna. Es más, ni como un “one hit wonder” es recordado. Esta situación rebosa lo extraño, tomando en cuenta que tuvieron varios top 40 y un # 1 en Estados Unidos, la canción "Centerfold".
Curiosamente, es “Love Stinks” la melodía con que uno podría identificarlos inmediatamente.
J. Geils había tenido éxitos, pero fue con la mencionada canción sobre el desamor que en 1980 tocaron las puertas de la fama. Más tarde sacarían “Centerfold”.
La rola tuvo un leve revival. Aparece en “La Mejor de mis Bodas” (1998), aquella película estadounidense sobre los ochenta antes que la década se pusiera de moda.
El tema plantea esa idea de "En verdad los dos estamos muy enamorados; yo de ella y ella de otro". En momentos de desesperación, ¿Quién no ha pensado alguna vez que el amor apesta? Es divertido si se escucha a ritmo de rock: