domingo, 15 de septiembre de 2019

Sobre los hijos y tomar partido sobre ellos

La realidad de la situación con los hijos es compleja.

Es una parte de nosotros que siempre estará allí y conforme crezcan, tendrán libertad de merodear en la tierra y hacer sus propios hijos si así lo desean.

Es difícil para un papá o una mamá no tomar partido por ellos.

Y resulta más complicado no hacerlo..., pues apenas llegan al mundo tenemos expectativas.

Resulta raro para un papá o una mamá aceptar que su hijo (a), la está regando, se haya portado mal o esté en malos pasos. Especialmente si es una persona externa que diga eso.

¿En qué momento dejaremos de tener expectativas sobre ellos?

¿O dejar de defenderlos sin miramientos?

Alguna vez leí por ahí que traer hijos al planeta es otorgar belleza al mundo.

Y probablemente está en nuestra misma naturaleza humana ser así.

Tal vez haya que cambiar la idea que persiste sobre las criaturas que  hemos engendrado para el mundo.

Y entender que, como casi todo en la vida, es un regalo, pero uno que nos pondrá a prueba.




jueves, 24 de mayo de 2018

Los adultos no tienen la menor idea de qué es lo que hacen


“Todas las personas mayores fueron al principio niños,
 aunque pocas de ellas lo recuerdan.”

Mark Twain, escritor. 





Los adultos no tienen la menor idea de qué es lo que hacen.

Creen que por tener hijos o un perro lo saben todo de la vida.

O conocimiento acumulado que supuestamente los hace extraordinarios encima de quiénes son más pequeños o a los que son adolescentes.

Están seguros de saber qué es lo que quieren, pero apenas pueden, toman decisiones extremas como si todo fuera un pañal sucio que se puede lanzar al contenedor de basura.

Los adultos son como niños chiquitos intentando sobrevivir a la existencia a la que llaman vida.

La diferencia es que los niños chiquitos sí saben lo que quieren. Y lo piden directamente.

En realidad TODO lo que nos han contado sobre los adultos es mentira.

Ser adulto es horrible. 

Al menor instante gritan. O hacen drama. O publican toda su vida en Facebook.

O surgió un problema y se enojan por todo.

Cuando se dan cuenta, ya les salieron arrugas.

El cuerpo ya no es el mismo.

Te volteas y tienes qué pagar cuentas de vida adulta.

O alguien se ofendió porque expresaste tu forma de pensar y una horda de gente indignada (la mayoría adultos también), se unen para lincharte. Para que todos tengan la aprobación ganada de otros adultos.

O se juntan con otras personas tratando de buscar significado a lo que tal vez no tenga significado. ¿La vida tendrá significado alguno?

Y para liberarte, ahí estás tú. Quejándote frente a otro adulto con ansiedad, neurosis y traumas.

Junto a otros "mayores" llenándote de cafeína para despertar de la pesadilla social a la que están sometidos los adultos por el hecho de serlo.

O de competir con otros para tener el mejor salario, bienes materiales, parejas o lo que sea que los adultos pelean.

Habrá quién defienda a los adultos porque tienen libertad de movilidad, de viajar, de hacer cosas.

Tener dinero, trabajar o hacer lo que se les pegue la gana en compañía o solos.

En realidad...

Los adultos no tienen ni idea de lo que es vida. Y detrás de eso hay un séquito de personas, profesionales de la salud intentando comprender la existencia del adulto. Debido a que ser adulto no es lo máximo.

La vida no es horrible. Ser adulto sí lo es. 

¿Te parece natural que los adultos se coman los unos a los otros?

¿No te parece perverso que los adultos están más enfermos porque viven en una sociedad enferma tratando de curar sus males actuando de la misma manera que siempre?

¿Estás de acuerdo que la señora ansiosa que me tocó el claxon por la mañana  o quién te recordó a tu mamá en la mañana no están bien de la cabeza?

Hay un mal en nuestra sociedad sobre ser adulto. 

Mi mejor consejo para ser adulto, sí es que alguien me lo llegara a pedir, es no verse cómo tal.

Simplemente mirarse como un ser humano en la capacidad de aprender cosas nuevas, a cada rato, todo el tiempo. De transformarse. Y de jugar como cuando eran niños. O jugar con sus hijos, pues de ellos también se aprende.

Para apreciar la belleza de la vida. Cuando todo era nuevo, único y divertido.

No como una persona con Síndrome de  Peter Pan.

Posiblemente este consejo lo estás recibiendo demasiado tarde. Tal vez ya no tienes escapatoria.

Por eso, la vida, como decía el creador de Mafalda, Quino, debería ser al revés. 


martes, 8 de mayo de 2018

Cómo construir un pensamiento positivo en un mundo negativo

El pensamiento positivo no se construye de la noche a la mañana. 



Acéptalo, siempre algo te molestará.

No nos hagamos tontos. Por más que no esforcemos, meditemos, recemos, siempre hay algo que nos irritará.

Mi solución: dejar de concentrarnos en eso. Enfocar nuestra atención en cosas que no nos irriten.

¿Cómo hacerlo cuándo hay algo de afuera que nos afectará? ¿No sería lo mismo que ponernos a meditar e intentar un cambio en el mundo?

Sé que suena irreal, charado, demente. Fácil decirlo, difícil aplicarlo. Entiende algo. El mundo es como es. Con tu molestia o sin tu molestia. Con tu presencia o sin ella.

Siempre habrán cosas malas. Hace años, alguien me dijo algo que me movió en una situación complicada.
"Es que no quiero que sufras", me comentó cuando me vio desecho. Sin embargo, a partir de ahí, entendí que el dolor es parte de la vida.
En la persona espiritual o religiosa, el dolor es reconocido como parte de la creencia.  En lo que escribo esto, alguien ya se accidentó, una persona en el mundo ya se suicidió o piensa en hacerlo y alguien reaccionó de forma violenta frente a algo que no le gustaba.

Muchas cosas malas pasarán hoy, mañana y pasado. La única arma que podríamos tener es cambiarnos a nosotros mismos.

Apagar la mente y no hacer lo que todo el mundo hace para cambiar el mundo. Pero para cambiar el mundo primero hay que cambiarse a sí mismo.

Lo que pasa es que nos hace falta reconocer que estamos asustados por la vida. Porque no podemos controlar nada cuando queremos controlarlo todo. Que lo que nos enoja, nos domina. Y reconocer ese enojo es difícil.

¿Acaso no está enojado el señor que te sonó el claxón por la mañana?

No venimos al mundo con ese enojo. Es impuesto. Pero lo podemos remover.


viernes, 30 de marzo de 2018

¿Debemos educar a nuestros hijos tal como nos educaron nuestros padres?

Cada quién tiene el derecho a educar a sus hijos como así le plazca...claro, sin dañar a los demás. 

La respuesta es no.
No tenemos porque seguir sus patrones y sus modelos de conducta.

Tus padres hicieron lo mejor que pudieron, con lo que tuvieron y en el momento en que estaban.

Esto no quiere decir que los valores que en ese entonces existían no tengan valor en la época actual. Los valores son como las leyes, cambian, se modifican. Por ejemplo, anteriormente no se reconocía el valor de la mujer como persona y ahora empieza a valorarse. De igual forma, había doctores que hace décadas recomendaban fumar cigarros. Hoy en día, está más que comprobado que su consumo prolongado produce diversas enfermedades.

La vida actual es diferente a lo que fue años o décadas.
En la época moderna, una de las ideas que han cobrado mucha fuerza es que "ciertos valores o romance del pasado debería regresar". El detalle está en que la palabra "debería" es un asunto que comprende más al individuo que la menciona como una obligación. Ya será tarea de cada quién saber qué sí y qué no.

Entonces, ¿existe alguna forma en cómo medir si la educación paternal/maternal que les damos a nuestros hijos es mejor o peor que antes?

Primero que nada, debemos dejar de compararnos con nuestros padres.

¿La educación que tus padres te enseñaron tuvo sus cosas buenas? Por supuesto. Puedes adoptar ciertas ideas, valores y situaciones para el mejoramiento tuyo. Aunque también tuvieron errores. Normal.

Todo tiempo pasado, ¿fue mejor?

Estamos acostumbrados a poner el conocimiento de los mayores un pedestal.
Lo que ellos saben como algo único e invaluable.
Esto no nos permite ver el panorama completo de las cosas.

¿Quién se atreverá a cuestionar los conocimientos del abuelo?
¿Quién se atreverá a interrogar a la gente más grande?

Dejemos de verlos como una fuente inagotable de sabiduría pura y experiencia invaluable.
Y comencemos a verlos como lo que son. Seres humanos como tú y yo que también cometen errores a cada rato.
Los abuelos no son perfectos.
Los papás no son perfectos.
Tú no eres perfecto.

Y tienes la batuta de escoger cómo deseas educar a tus hijos.

La gente mayor vive el sueño adulto en donde las cosas se hacen a su manera. Y prefieren que tus hijos hagan lo mismo.

A la gente más grande no le gusta ser cuestionada. Grábate eso.
Pero nunca lo admitirán abiertamente.

Creen que la pesadilla moderna de trabajar en algo seguro, votar a favor de un partido político u candidato y hacer cosas dentro del "deber ser", es lo correcto.

No obstante, tú no quieres lo mismo.
Quieres que tus hijos crezcan sanos y felices.
Te has puesto a pensar en ¿por qué no educarlos en que sean hijos más fuertes emocionalmente?

¿Quién nos dijo que debemos seguir la educación de nuestros padres?

Será que al final, la educación de nuestros padres, ¿sí fue la mejor?

Vivir como otros quieren e influenciarnos por ellos, es muy fácil.

Probablemente cuando despiertes, tendrás a tu hijo(a), preguntándote a tu lado porque no hiciste lo que tanto deseabas.

Y recordarás mis palabras de cambiar el chip y actuar ahora. No mañana, ni pasado.

lunes, 19 de marzo de 2018

Lo que aprendí al tener un perro antes que un hijo

Cuidar un perro ayuda mucho a descubrir a cómo cuidar un bebé. 

Hace algunos años, nos regalaron un perro al que le pusimos de nombre "Lucas". El animal en cuestión era de raza Cocker, color café y abundante cabello.
El muchachín hizo un relajo en el hogar. El pequeño Lucas fue adaptándose al mundo y desde su punto de vista perruno,encontró a un hogar. La mascota llegó justamente un tiempo antes para prepararnos al mundo de lo que sería el mayor y mejor regalo de nuestras vidas, un bebé humano.

Cuando llevaron a la pequeña criaturita al cuarto, el tiempo se detuvo y mi vista se clavó directo en los ojos de aquella maravilla humana que durante 9 meses se estuvo gestando en la panza de su mamá. Entonces, cuando bebé llegó a la casa, "Lucas" y sus necesidades terminaron siendo relegadas hacia un segundo plano. Ni modos, canino, tu tiempo pasó y las necesidades del bebé van primero.

Aún recuerdo el día, que con lágrimas, nos tuvimos que despedir del desmadroso "Lucas". De peliculesca despedida, se lo llevaron en moto. Supongo que la persona que es dueña del perro pudo darle una mejor vida de lo que yo hice como papá primerizo. Como todo ciclo que se cierra en la vida,  Lucas y su partida significaron un valioso aprendizaje.

¿Qué aprendí al tener un hijo antes de un perro? 

Lo siguiente: 

Los puntos están sin un orden aparente entre mascotas y bebés.

Tus ingresos se repartirán. 
Cuando eres soltero, los ingresos que llegan a tu cartera los puedes distribuir como se te plazca. Con la mascota, primero va la cadenita,luego el shampoo para esto, la vacuna de lo otro.
Con un bebé, el asunto no varía mucho, sino porque intentarás poner los mayores recursos en él, desde una cuna, pasando por ropita y otros menesteres que tal vez no se habían considerado.

Te sacará de tu "Zona de Confort". Recuerdo cuando Lucas se enfermó. El peludo apenas comía, y si lo hacía,vomitaba. Recurrimos a su pediatra, el doctor de mascotas. En el caso del bebé, ningún dinero es suficiente, pues querrás poner todo lo que tienes para que el pequeñín quede bien y quede bien lo más rápido posible. Es probable que tanto perro como humano desarrollen alguna alergia y aquí el asunto se complicaría. Para ello, es indispensable tener un "guardadito", pues nunca sabes cuando podrías necesitarlo.

Las necesidades tuyas pasarán a segundo plano. Tanto el perro como el bebé lloran, sienten dolor, tienen necesidades básicas como alimentarse o defecar.
¿Tu película de Netflix en la tarde? ¿Rascarte la panza para ver el partido? Olvídalo. A menos que tengas alguien que te ayude en las tareas del hogar,el bebé exprimirá buena parte de tu tiempo, al menos en un inicio. Actividades básicas como dormir se complicarán, especialmente si tienes un bebé. En este punto la mascota, a menos que se sienta mal, no tendría porque exigir tanta atención.

Paciencia y tolerancia al mil por ciento.  La mascota se enferma, tiene hambre y anda haciendo ruido para que lo saques a pasear. Al canino le interesan primero sus necesidades antes que las tuyas y no tendrá empacho en reclamártelas.
El bebé, a diferencia de la mascota, a veces llora. Uno, como primerizo, no sabe por qué. De igual forma, siente calor, frío, hacer ruidos raros y uno no sabe dónde está el manual con instrucciones. He aquí donde tu inteligencia emocional y tranquilidad serán puestas a prueba.


Educación. Bebé apenas empieza a descubrir el mundo. Una de las claves para su crecimiento radica establecer una rutina en la cual se sienta amado, lleno de sensaciones positivas, protección y seguridad por parte de quiénes están con él. Reclamar sus necesidades primarias (comunicación, contacto y alimentación permanente)  son fundamentales para un bebé en los primeros meses de su desarrollo. Más adelante otras necesidades surgirán conforme crezca. 
El perro, sin duda, es uno de los mejores maestros en este sentido. Cuando tiene hambre, sed o simplemente desee salir a jugar, usará lo que tiene a su alcance para demostrárselo a su amo.


¿Y si quiero un perro, aunque descarto tener hijos?

Respeto mucho a la gente que no tiene hijos.Creo que la vida va más allá de tenerlos. Hay personas que optan por desarrollarse profesionalmente, viajar o cualquier otra actividad en la que piensan sin tener descendencia.
Entiendo a la gente que piensa que sus mascotas son como sus "hijos". Esto me parece algo perfectamente válido, siempre y cuando las personas nunca pongan las necesidades de un animal por encima de las de otro ser humano. Sea cual sea el caso.

Lo que tú hayas aprendido teniendo un perro antes de un hijo será lo mejor. Como tantas situaciones de la vida, nada viene con un manual de instrucciones y todos reaccionamos de forma diferente. ¡Acciona y reacciona hoy mismo!

jueves, 15 de marzo de 2018

Deshazte de tus chin….cosas de una vez por todas

¿Para qué guardar tantas cosas?



A veces, los sacudones en la vida nos permiten visualizar la vida de otra forma.
Te comento mi experiencia personal. Mi casa estaba llena de cosas inservibles e inutilizables. Focos que ya no se prendían, paredes húmedas, tuberías goteando. Tenía toda clase de cosas. Desde revistas viejas hasta papeles que me recordaban cosas, viajes y momentos. Acumulación tras acumulación…tal vez ese era el orden de mis ideas, de mi cabeza.
 En fin, un sinfín de porquerías que mi esposa siempre me sugirió que tirara. Más de una vez la sacaron de quicio. Lo hice, pero poco a poco. He de comentarte que fracasé una y otra vez. Lo justificaba una y otra vez. Me convencía una y otra vez que tenía mucha vida para tirarlas. “El siguiente mes”, “antes que acabe el año”, etc.

 No veía tener mi casa bien como una prioridad, como un orden primordial. Me concentré en otros asuntos y no en lo que debía.

Después de una tormenta personal, ahora me permito reparar, vender cosas y sobretodo, tirar o regalar muchas otras. Por ello, te invito a realizarte las siguientes preguntas:

¿Para qué tener tanta cosa?
¿Para tapar un vacío en el alma? ¿Alguna soledad?
¿Qué tal si en vez de enfocarnos en lo negativo lo hacemos en lo positivo?
¿Qué puedo hacer yo con lo que tengo?
¿Qué me sobre y de qué manera puedo ayudar a los demás?
¿Cómo hacer más por otros?

Apenas empiezo a desarrollar una vida un poco más minimalista y el peso necesario de cargar con cosas. No estoy ni cerca de llegar a un nivel que quisiera. Tampoco he podido digitalizar tanto como deseo. Ahora poco a poco voy cambiando un foquito un día, arreglando algo que estaba descompuesto. Otro día saco un artículo físico que no me sirve.
Los objetos salen sobrando. ¿Cómo desde donde estoy parado o sentado puedo realizar algo?

¡Tira tus chingaderas!


Pongamos el orden necesario en nuestra vida. Quitemos el peso innecesario de los objetos. Tal vez podrías estar cubriendo las necesidades de otras personas.
Porque hasta que salimos a la calle, vemos a alguien pidiendo caridad, mendigando por un pedazo de pan y descubrimos que aunque tengamos mucho, al final, no somos nadie, ni nada.

martes, 6 de marzo de 2018

¿Tienen derecho a opinar sobre tus hijos la gente que no tiene hijos?


"Oye, no es por mala onda, pero tu hijo debería..."
"Cabecita de algodón está muy flaco". 
Frases dichas por gente que no tiene hijos o no los cuida. 



Cuántas veces no hemos escuchado opiniones sobre la forma y el fondo de cómo deberíamos cuidar a los hijos.
Quienes somos papás estamos sometidos a un cúmulo de opiniones del deber ser o del hacer en nuestras vidas.
Lo dicen tus padres, que alguna vez, hace mucho tiempo, fueron los que te criaron.
Hablan también tus tíos, que probablemente fueron papás de tus sobrinos.
De vez en cuando, aparecen los amigos y el resto de familiares que saben lo duro y complejo que es tener hijos.
Sin embargo, nunca falta el resto de la gente que no tiene hijos. Personas que pueden ser expertos en muchos temas o respetables en su área de estudio, sin embargo, no saben un carajo sobre lo que implica tener alguien de tu sangre.

La realidad es que todo el mundo tiene una opinión sobre algo. Si te encuentro en la calle, seguramente pensaré y tendré una opinión sobre ti, cómo estás peinado, cómo te vistes, en fin, qué impresión me das. Qué tanto valor le demos a la opinión de lo que piensan otros, es la clave.

Yo no tengo un perro. Podré pensar que los perros pitbull son horribles y peligrosos. Pero no voy a ir por la vida gritándole a cuanto dueño de pitbull me encuentre en el parque si los perros pitbull ya no deberían tener cara de encabronados o no. Podría pensar que los perros no me gustan porque son peludos, ruidosos y la casa de uno termina oliendo a perro. Pero, si no me lo preguntan, ¿para qué voy a ir decirle a las personas que no deben tener ese tipo de mascotas?

Estimado joven, muchacho, anciana o anciana soltero, si tú no tienes hijos, absténte de opinar. Si tu respuesta no es algo positivo o que aporte algo de valor en la vida de los papás (como la mejor niñera de la ciudad o una sala de masajes gratis para ellos), guarda tus comentarios. Aunque sean bienintencionados. Los papás ya tienen demasiado cansancio y estrés de compaginar su vida profesional, su adultez y el cuidado de los niños, para que una bola de gente que no tiene hijos termine vomitando palabras sobre cosas que no tienen idea. Si no te lo preguntan, no opines.

En realidad, ninguna persona debería hablar sobre temas que no tiene la más remota idea (inclusive yo en este blog). Pero al menos ya soy papá.

viernes, 2 de marzo de 2018

Deja de llenar tu cabeza de basura y algunas sugerencias para ya no hacerlo en Internet



Me encantan las burlas. Adoro el humor negro. Me reí de muchas cosas que me pasan a mi y la gente que conozco. Me sigo riendo de las cosas que pasa. El señalar con el dedo flamígero es algo muy bajo para mí en gran parte de varios sucesos que acontecieron hace algún tiempo en Yucatán .Calificativos de "bruta" y "pendeja" abundan en gran parte de los medios que difundieron dichas noticias sobre una mujer que se quería suicidar.

Se hicieron memes, fotos que se hicieron virales y cientos de chistes.

Fue tanta la burla que después de interactuar de tantas fotos e información, no da risa.

No siento la más mínima gracia por burlarme de la persona que se tiró a un cenote. Tampoco por la joven que chocó un auto en una plaza comercial en Mérida.

Para quienes hemos estado  en plena facultad de condiciones como protagonistas de un accidente, pensándolo bien, no es agradable, no es gracioso.

No defiendo las condiciones en las que la jovencita sufrió el accidente. No estoy a favor de quién se lanza en un cenote para suicidarse.

No te aplaudiré como foca si visitaste tal o cual restaurante  y lo publicaste en Facebook.
Podría pensarse que estoy amargado. Que para "que tengo Facebook" o que estoy en contra de todo. Lo único que te pido es que cuides lo que entró hoy a tu mente.Tu mente es como tu cuerpo. Si lo que consumes es chatarra, producirás chatarra. Te propongo que iniciemos una limpieza. Así como limpias cuarto o tu casa, organiza tu mente. Con ideas que te nutran. Que te dejen algo y luego compártelo.
Tienes algo maravilloso en ti. En tu existencia. Algo que nadie más tiene. ¡Enséñanoslo!

Lo importante es lo que tú hayas aprendido de ello.

Siempre será más fácil señalar a alguien.

El problema eres tú. Que teniendo instaladas en tu celular dos de las aplicaciones más potentes de la historia, Facebook y Twitter, compartes un video morboso, te indignas y se lo muestras a todo el mundo para que vean que estás en contra del abuso.

Videos de gatitos bailando o infografías de qué tipos de borrachos existen pueden ser divertidos. No es lo único.

No te diré cómo se "debe" usar Facebook y Twitter. Yo no soy nadie para decírtelo y probablemente estoy más confundido que tú. Lo que si estoy seguro es que si quiero llegar a las cosas que deseo, éstas llegarán cuidando las cosas que lleguen a mi mente. No le daré me gusta a la serie de fotos de animales masacrados por algún sádico en un país recóndito.


Algunas sugerencias para dejar de consumir basura en Internet

-Usa el tiempo de forma inteligente. Hazte un favor. Toma un tiempo, digamos corto. vaya, un fin de semana sin compartir memes o videos nomás porque traían algo "padrote". Si no sueles compartir/interactuar tan seguido, pues no lo hagas durante una semana o un mes,.
Probablemente descubrirás que tienes mayor tiempo para ti. O cuando menos, más tiempo de leer en Facebook información más edificante. Tira el contenido que no te deje nada, que no enseña nada. Salte de Facebook si es necesario.

-Rétate. La vida es demasiado corta para imitar/hablar acerca/pensar en las Kardashian. Si vas a copiar a alguien, que sea una persona digna de admirar, que aumente tus estándares. Ya sea el campesino que trabaja de sol a sol para mantener a su familia o un inventor revolucionario. Ponte de pie para intentar trabajar un día, aunque sea uno solo, hasta agotarte.

 -Ama a tu prójimo, Ámalo con locura. Sí, sé que suena muy fácil leer esto en digital, pero aplicarlo en la vida real es tan difícil como correr un maratón Barkley, la carrera más difícil del mundo. Inténtalo. Si no lo haces, te sugiero que regreses al paso anterior.

-Diviérte, explora. Pasa un día con un bebé. Observa lo bello que hay en la vida cotidiana.
Tu mente es algo más que una máquina de triturar información que no te nutre.

-¡Filtra! lee cosas poca madre. Compártelas (y verifica si son reales). Nada de reptilianos o teorías de la conspiración. Si lo que escribo es basura para ti, ¡deséchalo! Haz de cuenta que tu mente es como tu cuerpo. Si te alimentas mal, acabarás con alguna enfermedad.

-Produce. Sonará contradictorio, pero haz tu propio contenido, tus propios memes.

Por eso cambia el chip. Piensa diferente. Actúa.

viernes, 23 de febrero de 2018

La verdadera revolución mexicana está en...



No sé si alguien esté de acuerdo conmigo. Pienso que la verdadera revolución es la que es espiritual y mental, la que vale la pena. La que no necesita armar un espectáculo cada 20 de noviembre y recordarnos que existe porque es tradición.

La verdadera revolución está en tu mente. En lo que nos impulsa a pensar diferente y hacer las cosas mejor que 24 horas atrás, un mes atrás o un año. A ejecutar las cosas y ser mejores personas que nuestros antepasados de hace 100 años.
La que trae beneficios palpables a corto, mediano y largo plazo. ¿La verdadera revolución comienza en nosotros? No sé y me niego a dar una respuesta aventurada.
Lo único que sí tengo la certeza es que pensar diferente, hacer las cosas de manera disntina y ejecutarlas de otra manera es una revolución que sí deseo vivir. Que sí gozaría recordarla.
La que quiero que mis hijos aprendan.

miércoles, 14 de febrero de 2018

El regalo perfecto para cualquier fecha del año



Escoger un buen regalo no es una tarea muy complicada. 


¿Cumpleaños? ¿Navidad? ¿Algún motivo especial?

Mucha gente busca el regalo perfecto.
Si consideramos que regalamos algo a alguien es porque lo apreciamos. O queremos verlos satisfecho. Sonriendo.
Existen numerosas alternativas para regalar algo. ¿Aún no sabes qué regalar?


Cómo dar el regalo perfecto a una persona

Probablemente la persona a la que le darás el obsequio, desea una cosa con mucha fuerza.
No vas a ir a comprarle un carro, una casa o pagarle sus deudas. Tampoco irás a darle algo para quedar quebrado.
Lo que vas a regalarle a esa persona es algo que disfruta. Que de entrada sabes que le gustará mucho.
Lo primero para dar un regalo perfecto es dejar de pensar en ti. Dentro de tus posibilidades económicas, tiempo y esfuerzo, buscar algo que la persona desea y comprárselo.
Para ello debes averiguar qué es lo que le gusta. Si lo que le gusta es demasiado costoso, puedes elegir crearlo por ti mismo para obsequiárselo. La elección del regalo perfecto se hace más fácil si hay una lista o alguna nota en la cual puedas basarte.

Segundo, debes de tomarte el tiempo necesario para pensar qué regalarle. No le regalarás lo primero que encuentres, a menos que sea precisamente eso lo que anhelaba. Pueden haber otras cosas que puedan interesarle a la persona y ésta no tenga ni idea que se venden cerca. Por ello, es importante conocer a la persona que le obsequiarás. ¿Cuáles son sus aficiones? ¿En qué usa su tiempo libre? ¿Colecciona algo? Todo es más fácil teniendo la mayor información posible.

Tercero, no aferres a un objeto material como la única posibilidad de regalar algo. Vivimos en una época donde existen muchas opciones gracias a Internet.
Algo muy interesante para hacerlo es regalando alguna tarjeta o vale de una tienda u aplicación. Por ejemplo, en los supermercados venden muchas. Las posibilidades son enormes.

Como cuarto consejo, te sugiero ser original. ¿A quién le gusta que le regalen lo mismo por una persona? Así, ya te conocerán como el fulano que siempre obsequia truzas o el don que cada navidad regala suéteres de roperazo.

No olvidemos que el fin último en muchos casos es complacer a la persona. No regalos por cumplir.

A menos que seas mi tía, quien con mucho cariño nos regalaba billetes de $50 pesos  o más cada navidad  dentro de cajas de cerillos, regalarle lo mismo a una persona, siempre será negativo por su falta de imaginación.

En fin, regalar algo es procurar a la persona. Sea quién sea. Tus hijos, tu familia, una prima, un tío, un novio (a). Regalales lo más importante: tu tiempo. 

miércoles, 27 de diciembre de 2017

A ti te da miedo estar solo


Si no te gusta estar solo, ¿no te gusta estar contigo? ¿será que que es horrible lo que hay en tu interior? ¿saldrá a flote tu verdadero ser?

Yo creo que a ti te da miedo estar solo. Y lo siguiente que voy a decir, no es personal.
Te aterra el hecho que permanezcas ahí con tu alma.
Por eso siempre dejas todo a medias.
Casi puedo ver el temblor que te produce despegarse de la gente. No sea que pase tal o cual cosa...
Buscas quién te acompañe siempre. A mí se hace que eres de las personas que prenden la radio o la televisión para no sentirse solos. No sea que vayas a escuchar lo que hay en tus pensamientos. ¿Escuchar lo que hay dentro de ti? cuestionarte muchas cosas. ¡Qué oso!
Como si la vida fuera igual que las películas. Lo cierto es que la realidad casi siempre supera a la ficción.

A ti te da miedo estar solo. Y para protegerte usas el celular. No importa cuantas cosas chistosas observes. Te da miedo estar solo. Y nos disgusta verlo.
Prefieres la comodidad de tener algo con qué distraerte. A quién hablarle. Porque estar solo es enfrentar a lo desconocido y lo desconocido te da miedo. Tal vez por eso no estás preparado.
A ti te da miedo estar solo.

A ti te da miedo leer esto. Y es muy fácil echarle la culpa a mí, quién lo escribió.
A nosotros no nos engañas.
Deja de evitar el estar solo, disfrútalo. ¿Qué es lo peor que puede pasar? ¿te perderás el chisme el momento?

A ti te me da miedo estar solo porque es peligroso para tu comodidad y a partir de ahí se generan cambios. Atenta contra tu confort.
Pero no quieres estar solo porque te duele cambiar. Y cuesta trabajo. El status quo interior te dirá "no vayas por ahí,mejor acompañado".

Lo cierto es que para dar lo mejor de ti al mundo, es necesario aprender a estar solo. Tienes que enfrentarlo. Listo y preparado. Como cuando un niño (a) va a ir a su primer día de escuela. Lo visten, le toman fotos, lo dejan limpio y con la ropa ordenada.
Para perder el miedo a estar solo hay que aprender a jugárselas solo. Y poder estar concentrado. En paz con tus pensamientos.
Para luego hacer bien el trabajo en equipo. Pero, no te gusta estar solo.
Entonces, si no te gusta estar solo, ¿no te gusta estar contigo? ¿será que que es horrible lo que hay en tu interior? ¿saldrá a flote tu verdadero ser?

Estar solo no es malo. Puede ser muy ventajoso en determinados momentos. Porque donde todos pierden la cabeza, tú actúas especial. El que sabe estar solo, es especial. No necesita de lo demás para mantener la calma.

Es por eso que te pido que cambies el chip. Pienses diferente y ¡actúa!

Un abrazo solitario.

viernes, 15 de diciembre de 2017

Cuando todo parece perdido



Cuando todo parece perdido el tiempo parece ser nuestro peor enemigo.

Significa resignarse en algo peor que la muerte.

Cuando todo parece perdido no hay dinero que alcance o si lo hay, no nos salva de lo que parece inevitable.

Cuando todo parece perdido sentimos que los esfuerzos se hacen en vano. El enfoque está perdido y no puedes concentrarte.

Cuando todo parece perdido la espiritualidad es algo que empezamos a cuestionarnos. Seguramente te has hecho las preguntas "¿Qué más quieres de mí, Dios?" "¿Qué hice para merecer esto?"

Algún sermón, meditar u orar parecen no tener el significado que antes sí tenían.

Cuando todo parece perdido, nos importa poco el ruido del mundo.No escuchamos a nada, ni a nadie.Las conversaciones vanas y las reuniones sociales nos hacen sentir más aislados que nunca.

Cuando todo parece perdido es difícil conciliar el sueño o tener la paciencia que lográbamos antes. Todo es una desgracia. Nos quejamos de lo malo que nos sucede.

Cuando todo parece perdido tal parece que vivimos con una nube negra encima de nosotros.¿No estaremos siendo víctimas de alguna maldición? ¿Alguien se puso en nuestra contra? Lo único que nos falta es que nos llueva caca encima. Si es que ya nos llovió y ni nos dimos cuenta.

El estado depresivo invade tu ser y se convierte en tu único amigo.

Hasta que llega el momento en que se apaga la mente. Concentrarse en otra cosa que nos haga ver la situación de una manera distinta.

Viene una idea y luego otra. Poco después, llega una más y varias. Desechas algunas e intentas que dos ideas se besen. Luego vas uniendo las piezas del rompecabezas y surge una explosión dentro de ti. Es necesario pasar a la acción. Podrás hacer una lista de 20 ideas diferentes. De situaciones que puedes lograr. Armas tu estrategia y si no funciona una, haces otra.

Luego piensas en probar más.Te das cuenta que hay más opciones frente a ti de las que creías.
Hasta que alguna de las ideas triunfa y contagia de color a otra idea.

De repente, miras al cielo y la nube negra que estaba sobre ti ya no lo está. Las malas ideas comienzan a desaparecer. Tu cuerpo regresó a su estado normal. Has empezado a creer de nuevo.
La vida tiene un nuevo significado.

La vida sigue.Y tú, también.

No todo está perdido (aunque a veces así lo parezca).

miércoles, 29 de noviembre de 2017

10 aprendizajes que he logrado en 10 años de escribir en el blog de Beto Basto

En 10 años muchas cosas han cambiado en la vida de quién escribe este blog. 
En estos momentos cumplo años. Para curiosidad de quién lea éstas líneas, entro más de lleno a lo que son los treintas.
Se supone que a los treintas la gente ya está logrando todo, especialmente en el aspecto material. No es mi caso, si ese es el rasero social con el que se mide la vida de cada persona. ¿Realmente importa?


2017, el año que vivimos peligrosamente

Concentrándonos en lo importante, no ha sido un año particularmente "bueno" para mí. Fueron 12 meses bastantes difíciles. Cada mes he tenido que enfrentarme a nuevos retos, problemas más grandes y situaciones fuera de mi control, en la mayor parte de los casos. Hasta que me di cuenta de algo.

En realidad mis problemas resultaban verdaderamente menores en comparación con la gente que vivió los sismos en México. Hay personas que se quedaron sin un hogar, un patrimonio u aún peor, sin vida. No estoy próximo a vivir alguna de las cuestiones anteriores. Entonces comprendí que podían que mis problemas podían ser más pequeños de lo que pensaba. Si has llegada a la parte de este texto, se supone que aquí va el clímax.
O donde las cosas se ponen emocionantes. Que de la noche a la mañana todo cambia mágicamente para el protagonista, como en las películas. Naa, lo siento, prefiero regalarte más palabras. Bueno, dicen que quien no vive para servir, no sirve para vivir. 

Es por eso, querido lector, que te regalo 10 puntos que aprendí en este año de mi vida, aprovechando que llevo 10 años de escribir en este blog. Espero que los disfrutes: 

Menos drama, más acción. Fácil sería que escribiera en Facebook o aquí todos mis problemas y dramas personales. Simplemente no soporto mucho del "ruido" del mundo actual y en más de una ocasión me he sentido tentado a compartir ciertas cosas o noticias como las hace todo el mundo. La gente se vive quejando en Facebook, usando WhatsApp para lo mismo y creo que eso impide que todos avancemos. Decidí que  lo que no me gusta de los demás, lo cambio en mi y paso a la acción, que me lleva al siguiente punto.

Templanza. En más de una ocasión, me han dado ganas de perder la paciencia. De gritar. Sin embargo, he aprendido que el mundo pertenece a los pacientes, a los estoicos, calmados y serenos. Y ahora, estoy mejor.

Constancia y enfoque. Me cuesta mucho tener cierta constancia en actividades que me gusta mucho. Uno de mis principales temores adultos es terminar haciendo puras cosas que deteste. Pero, ¿qué adulto no tiene ese temor? En estos días estoy de vacaciones y he podido detectar que en ocasiones me olvido de actividades que más me gustan y dan paz mental como leer libros, escribir, jugar.

Tener salud mediante hábitos. A donde voy, la gente me pregunta si hago dieta, o qué estoy haciendo para quedar visiblemente más delgado de lo habitual. La realidad es ni yo tengo idea y empiezo a medirme en algunas cosas por mi salud futura. Creo que me ven más delgado porque casi no consumo refresco, espero algún día dejar de consumirlo. Ah, y camino de forma constante.

Percepción sobre las metas. En 2016, escribí algo relacionado con que no realizo metas. Lo sostengo hoy en día. Esto puede sonar contra intuitivo para alguien casado con alguna filosofía de éxito. Hasta que la vida me ha enseñado en que también tengo que diseñar los pasos para lograr una cosa, iré directamente al país de nunca jamás.

Menos pasividad. Tropezones en este 2017 me hicieron darme cuenta que era muy pasivo. He dejado muchas cosas de largo, me arrepiento de otras....a final de cuentas soy humano. Pero el humano no evolucionó sin antes ponerse a explorar, a diseñar, a construir, actuar...

No tomar las cosas de forma personal. La persona que lee lo que escribo no tiene qué estar de acuerdo con mi forma de pensar. No, lector tampoco lo hago basado en ti o en contra tuya. Me encanta que le gente, poco o mucha que me lee, se le "mueva" algo en su interior. O que vea situaciones de la vida de otra forma que no habían pensado antes.

Largo plazo. Hace años perdía la paciencia fácilmente porque las cosas no salían a mi manera. O porque era muy quejoso. Tal vez era mi falta de madurez en ese momento. Alguien a quien admiro tiene una idea que rescato. Que en "trescientos años nadie va a hablar de ti si tu preocupación actual es el nuevo iPhone y el viaje exótico a Australia". 

Legado. Escribo aquí porque me gustaría dejar algo que a 10, 15, 20 años mis hijos, nietos, sobrinos pudieran leerlo y si algún escrito le sirvieran para aportar algo en sus vidas, pues yo estaré más que satisfecho.

Menos enojo. Me irritan muchas cosas de la vida. Me irrita la música de moda, ciertas actitudes de la gente. Y así podría seguir. Es fácil quejarse, lo difícil es hacer.
No es contenerse o reprimirse. Es tomar la vida de otra manera. Enojarse sí es permitido. Por cuestiones que valgan la pena.

Que  los próximos 10 años, los retos, los problemas y las broncas sean más trascendentales. Seguramente estaré aquí escribiendo otra lista de 10 artículos sobre lo que aprendí. O lo que se me ocurra. Para mí, será divertido.

Y tú, ¿qué has aprendido en los últimos 10 años (2007-2017)?

sábado, 2 de septiembre de 2017

Tener hijos no es para todos

El ser padre o madre es una situación muy compleja, pero con muchas satisfacciones. 


Hay parejas que tienen hijos.

Otras que pueden tener hijos y no quieren.

Hay parejas que quieren tener hijos y no pueden.

Hay seres  cuyos hijos son sus mascotas.

Respiran a tu lado personas que viven solas con sus hijos.

Existe gente que tienen varios hijos con diferentes personas.

También personas que tuvieron hijos antes de lo que pensaban que llegaría a sus vidas.

Otras prefirieron dedicarse al servicio religioso, algún tipo de misión en la vida o cuidar de algún familiar en vez de considerar el tener hijos.

A final de cuentas hay muchas posibilidades sobre tener o no hijos.

Y si tienes hijos, lamento decirte querido lector que eso no te hace especial.

Tú ya eres especial por las habilidades que tienes.

Tengas hijos o no.

Tener hijos no es para todos. Tener la paciencia, las fuerzas, la economía...es algo que cuesta trabajo.Algo en tu interior se moverá constantemente en ti a partir del momento que seas padre o madre.

Eso no significa que tener hijos sea malo. Es maravilloso cómo alguien es sacado de su zona de confort por todo lo anterior. Pero lo olvidamos. Hasta de nosotros por tener hijos.

Preguntarle a una persona, a menos que sea un amigo o un familiar de muchísima confianza, cuándo va a tener hijos es una falta de respeto.

Porque no sabemos si perdieron un hijo, se están separando, no planean traer bebés al mundo, tienen deudas, quieren viajar por el mundo o están en una situación de riesgo. Las posibilidades son enormes.

Nuestros cánones para calificar a las personas tienen qué cambiar hacia las cosas que están haciendo, sus acciones. Tenga hijos o no. ¿No será que hace falta mirar hacia el espejo y preguntarnos quiénes somos y hacia dónde vamos en vez de voltear hacia abajo, ver el celular y cuestionar las acciones de los demás?

¿En qué momento nos tomamos la libertad de cuestionar cuándo las personas tendrían que tener hijos? O, ¿el momento en el cual tenerlos?

Lo que pasa es que no sabemos respetar al otro. Cuando empecemos a realizarlo, se generará una verdadera empatía con él o ella. A comprenderlos.

¿Seguiremos preguntándole a la gente cuando va a tener hijos?

Mejor cambiemos el chip. Y elevemos nuestros estándares ahora. Ya. Sin tener que buscar la aceptación social de cuándo van a tener hijos.

jueves, 31 de agosto de 2017

El truco que uso para la creatividad y algunas ideas sobre la frase "No tengo inspiración"

Apuntar en una libreta es fundamental para que no se olviden las ideas. A mí me ha funcionado. 

No tenemos inspiración porque hemos adoptado esas ideas como verdades por mucho tiempo.

La inspiración está en la calle, en tu casa, en el amigo, en el taxista que cuenta historias y hasta en tu perro.

Me gusta ver la inspiración como una mariposa que está ahí volando todo el tiempo. Está volando a nuestro lado de forma constante, pero generalmente la vemos como un intruso que pasa cerca de nosotros. Y no nos interesa. Estamos tan pegados al WhatsApp, al chisme más reciente o al resultado del partido de fútbol que hasta se nos olvida que estuvo siempre a nuestro lado. No satanizo las anteriores cuestiones. Me encanta el fútbol, me gusta usar WhatsApp y las redes sociales me mantienen al tanto de quiénes me importan. Simplemente nos hemos cerrado a decir, a riesgo de sonar a cliché de gurú de superación personal, que las cosas son así y no pueden cambiar.
¿Quién nos dijo que teníamos que aferrarnos a ese pensamiento?

Cuando estaba más joven, me pasaba algo que odiaba. Venían ideas a mi mente mientras caminaba por el centro de la ciudad, tomaba el transporte público o simplemente estaba realizando otra actividad. No tenía dónde apuntarlas y se me olvidaban. Entonces empecé a cargar libreta y pluma a donde fuera.Esto me dio muchas ideas que luego plasmé en trabajos de la escuela, pinturas, canciones y en una libreta donde descargaba mis dramones personales de mi juventud. Esa fue mi solución a algo que estuvo cerca todo el tiempo.

Voy a decir algo que seguramente has escuchado muchas veces. Creo que todos somos creativos en algún modo. Y lo digo en serio. Cierto, no somos el pintor Salvador Dalí, ni tenemos la osadía empresarial de Elon Musk. No todos tenemos la misma capacidad. Pero el que no es creativo en hacer obras de arte, a lo mejor sí lo es vendiendo cosas. Un padre de familia necesitado a lo mejor es más creativo que yo para su trabajo. La señora que tiene habilidades sociales importantes tal vez no tenga nada de creatividad para dibujar, pero tal vez es creativa para decorar su casa y hacer la cena.
El abogado que no sabe un carajo de historia del arte tal vez es creativo para defender a su representado con pruebas. El adolescente sin dinero probablemente es creativo para conseguir cigarros gratis.

En fin, no todos somos creativos en lo mismo. Pero sí somos creativos en una cosa.Y en todos los casos se puede ver diferentes opciones.O adoptar situaciones que permitan mezclar ideas y dejar al mundo parte de nuestra creatividad.

La expresión "no tengo creatividad" es un pretexto que hemos adoptado. Una salida fácil durante mucho a tiempo sobre algo que no sabemos explicar con claridad. Es más fácil negarlo, echarle la culpa hacia algo exterior y auto-limitarnos.

Pero podemos cambiar el chip de nuestra mente. Exponerla a nuevas ideas y poner manos a la obra.

lunes, 28 de agosto de 2017

"Precio por inbox" , un mala costumbre que merece ser erradicada

¿Cuánto es? "Precio por inbox".

Uno de los puntos más bajos en el desempeño de cualquier vendedor es poner en Facebook la frase “precio por inbox”.

Si estás vendiendo una sola cosa, a un solo precio sin ninguna otra variable de color o presentación, colocar un producto con la frase “precio por Inbox”, es ridículo. Me recuerda a la imagen de un panadero en triciclo diciendo “precio por Inbox” cuando le preguntan su producto. Ninguno lo dice, creo. Al menos a los que le he comprado pan.

Considero que una excepción sería cuando uno como vendedor ofrece productos y servicios que requieren múltiples precios o un desglose detallado de los mismos. Por ejemplo, se me ocurre una empresa que realiza servicios multimedia, no es algo que se pueda colocar un solo presupuesto.  

Otra excepción sería un restaurante.Puede ofrecer múltiples variedades de sus platillos en el menú,  aunque esto fácilmente queda solucionado con agregar una imagen o un enlace con los platillos del menú.

La idea es a final de cuentas es que uno como vendedor tiene que ser lo más claro o conciso posible. Y ahorrarnos la frase “precio por Inbox” para situaciones que realmente lo ameriten. Nadie quiere la información a cuentagotas. Muy diferente resulta que a uno como cliente lo atiendan y le digan “te mando la información por Inbox” o la “ubicación por Inbox”, ya que podría ser algo por cuestiones de seguridad, prefiero no darte mi ubicación o la dirección del lugar.

¿Acaso lo que vendemos son archivos declasificados? ¿el acceso autorizado de algo?  La realidad es que nadie, si está vendiendo una sola cosa a un solo precio, debería poner “precio por Inbox”.

Y tal vez ni así compren lo que vendes.

Pero eliminaremos drama innecesario. Acostumbrémonos a ir al grano. Cambiemos el chip. Y actuemos genial. 

domingo, 5 de marzo de 2017

Queremos que todo se acomode a nosotros



A veces todo se ve más fácil desde la perspectiva propia.

Lo que pasa es que queremos que todo se acomode a nuestro horario.

Que el trabajo sea en un lapso de tiempo que nosotros queramos y en la ubicación donde escojamos.

La disponibilidad de los demás sea igual a las necesidades propias.

El dinero a los caprichos innecesarios.

Las creencias de los demás se adapten a nuestras creencias.

El sacerdote, maestro y servidor público hagan lo que esperamos sin fallos.

Que fulano o zutano realicen lo que a nosotros nos gustaría.

Que todos acudan a los eventos que hagamos.

Que nuestra familia luzca bien siempre aunque nos sentemos de frente sin nada que decirnos cara a cara.

Que tengamos creatividad cuando vemos/interactuamos/leemos las cosas con nuestra mente cerrada y pensando igual que hace un mes o hace una década.

Que la comida se haga como lo hacía mi abuela, mamá, tía o pariente...porque de esa manera, sí tiene buen sazón.

Que tengamos dinero pese a que vamos al casino, jugamos a la "suerte" o lo gastamos en cosas que no necesitamos para impresionar a gente que no le interesamos en absoluto.

Que al llegar al hospital nos atiendan de inmediato (no importando las urgencias de los demás).

Que tengamos espiritualidad sin dar amor a los demás porque eso cuesta trabajo y significa tragarnos el orgullo.

Anhelamos que nuestro cuerpo  se acostumbre a los hábitos que tengamos (aunque no sean los mejores).

Que podamos comer todos los chocolates, frituras, panes, picantes y toda la vitamina T(Tacos, tostadas y tortas), sin que tenga consecuencias en nuestro nivel de azúcar, colesterol, triglicéridos y presión.

Que los demás tengan buenos trabajos porque en eso se gana bien y tienen beneficios sindicales poca madre. Aunque sea algo seguro, pero odioso.

Que él o ella tengan un camino igual o similar al mío sin ponernos a pensar qué es lo que realmente desean profesionalmente.

Tener abdomen de cuadritos y brazos tan fuertes como los de un tenista profesional, sin despegarnos de la computadora.

Ver Netflix, Roku y demás sistemas digitales de televisión para acabar nuestra serie que está buenísima, pero al mismo tiempo tener espacios y momentos para nuestros emprendimientos.

Que nos cobren menos en tal o cual servicio, porque somos bien buena onda y nos merecemos todo en la vida.

Que el negocio o lo que sea que estamos vendiendo salga siempre a nuestro favor.

El horario de sueño de nuestros hijos, a nuestro horario de descanso. Ah, y sin hacer ruido por favor.

Queremos, Anhelamos, Corregimos. Porque el mundo así está bien. Porque el mundo así debe estar bien. Como nosotros lo vemos. Como nosotros lo pensamos.

Lo que pasa es que no hemos aprendido que para recibir primero hay que dar.

La realidad va más allá de controlarlo todo. ¿Para qué hacerlo?

Y una vez que entendamos esto, podemos vivir sin controlarlo todo.

En paz.

lunes, 27 de junio de 2016

El mundo es un lugar lleno de posibilidades




¿Y si hoy nos levantamos con las mejores ganas del mundo, con el entusiasmo de comérnoslo?

¿Y si nos paramos para no quebrarnos, para hacer de este día el más fuerte de todos en nuestro nivel emocional?

¿Y si dejamos de tomarnos "equis" cosas de forma personal?

¿Y si olvidamos el miedo por un momento?

¿Y si nos dedicamos a terminar ese pendiente que tenemos el día de hoy?

Y si escogemos respirar este día sin prisas?

¿Y si ignoramos las ganas de tirar indirectas a alguien, algo u algunos en Facebook?

¿Y si intentamos vivir la vida el día de hoy, sin quejarnos?

¿Y si nos enfocamos para no estar tan distraídos y al fin escuchamos nuestra voz interior?

¿Y si planeamos nuestros pasos hoy?

¿Y si eliminamos el hecho de justificar nuestros errores con todo el mundo, aceptándonos internamente para después ayudarnos unos a otros?

¿Y si ya no permitimos lamentos, conmiseraciones, golpes emocionales y "terapia de perro"  de otras personas?

¿Y si consumimos información que solamente nos nutra?

¿Y si pensamos diferente luego de leer esto para movernos como nunca lo hemos hecho?

¿Será que el mundo es tan limitado como parece o somos nosotros los encerrados en nuestras ideas aferradas?

Cambia el chip. Actúa ahora.

lunes, 23 de mayo de 2016

Mi tío es el hombre más rico de Babilonia

Desde que era niño, una de las situaciones que más me cuestionaba era la gente que siempre andaba presumiendo a sus tíos. Hacías algo, se lo contabas a alguien y enseguida esa persona te restregaba que eso no era nada, que su tío todo eso lo hacía mejor que tú y era mejor.  Pobre de aquel que intentara cuestionar la vida y obra del superpoderoso tío del chavito, amigo (a), etc.

Situación típica: Iniciabas una plática con alguien sobre determinado tema y no faltaba el que te presumía que su tío era un hombre rico que tenía caballos, un yate más grande que el de Rupert Murdoch, diez ovejas, cinco tigres de bengala y tres animales exóticos. A veces la descripción era diferente y decían que el tío era un hombre culto, más aventurero que Indiana Jones y más astuto que el Chapulín Colorado.
De acuerdo a la descripción que me daban, en mi pequeña mente infantil me imaginaba que el pariente de aquella persona era alguien como Rico Mc Pato, Johnny Depp y Richard Branson en uno solo. Millonario, galán e inteligente.

Al ir creciendo fue cuestionando más éstas ideas. Llegué a la conclusión que si su pariente era el eslabón perdido o aún mejor, un Iron Man región cuatro, pues la personalidad del tío era superior y mucho más interesante que él mismo amigo u conocido que recién conocía.
Si el pariente es un dechado de virtudes, ¿para qué conocerte a ti? mejor voy con tu tío y me explicará todo lo que necesito saber.

Con este tipo de pláticas, no me refiero a una breve mención a un tío. Me refiero a las personas que gastan un buen de tiempo explicando las virtudes de su parentela.
Ya más grande, lo entendí. La gente que presumía demasiado a sus tíos con el fin de apantallar tenía problemas en su interior. El buscar reconocimiento a través de la parentela no es algo sano.
Hablar de los tíos y los parientes puede resultar muy agradable y enriquecedor cuando es alguna anécdota curiosa o humorística, algo que enriquece una conversación o para explicar lo que intentamos decir. Si la conversación no cumple con lo anterior, comentar de ello por más de 10 o 15 minutos, me parece una exageración, presunción.
Si alguien que lee esto es consciente de ello, mejor permítenos conocer lo chingona o desastrosa que es tu vida...¿quién eres? ¿qué haces? ¿qué puedo aprender de ti?

 Propongo que agradezcamos a nuestra parentela en privado y asunto acabado. Total, el tío puede "vender su imagen" por sí solo. Si es tan fregón, ¿para que necesita tu ayuda?  ¿acaso eres su relacionista público? Suficiente es su personalidad desbordante para que uno moleste a la gente con la frase típica : "Eso no es nada. Yo tengo un tío que....".

Pero, ¿quién soy yo para decirte qué hacer y qué no?
Por eso dejemos de promocionar a la parentela y hagámonos fuertes nosotros mismos. Cambia el chip. Piensa diferente. Actúa.



Si presumes tanto a tu tío, ha de ser Robert Downey Jr...mira este video cuando regala un brazo biónico 3D a un niño que lo necesita. 



martes, 17 de mayo de 2016

Cosas que debe saber un niño a la edad de...




Últimamente se ha puesto muy de moda en redes sociales un tipo de publicaciones en específico. Se trata de cosas que necesita saber un niño de tal o cual edad.
Respecto a estas publicaciones tengo algunas opiniones. Ojo, no soy ningún experto psicólogo o con estudios sobre la niñez. Solamente soy una persona que como cualquier otra me ocuparé sobre la educación futura de mi descendencia.

Lo bueno 
Entiendo que las publicaciones de "qué es lo que lo debe saber un niño a tal edad..." pueden ser útiles y servir como una guía de responsabilidades para inculcarle a un niño. Los infantes no llegan a la vida con un manual de instrucciones y leer más para adquirir herramientas sobre la educación de ellos lo considero muy importante.Algunos puntos de las listas de lo que debe saber un niño a tal edad me parecen muy rescatables. Que un niño a cierta edad ya pueda envolver la basura de la casa y sacarla es interesante y no dudaría en aplicarlo en mis hijos.

Lo malo
Sin embargo, creo que este tipo de publicaciones a veces tienen exigencias exageradas sobre los infantes. No estoy en contra de volver a un niño una persona cada vez más autónoma e independiente. Tampoco menospreciaría la capacidad creadora e intelectual de los niños, pero sí es responsabilidad nuestra que vivan su infancia cuando es su infancia y no convertirlos en nuestros trofeos.
Lo que no me gusta son puntos como "saber cocinar a tal edad"..., no digo que esté mal que sepan prepararse un sándwich, sino que creo que hay responsabilidades, como elaborar platillos complejos en la cocina, que pudieran aprender más adelante, sin presiones.
En el afán de mejorar su educación, podríamos estarla empeorando.Nunca he visto que las publicaciones de "cosas que un niño tiene que saber a tal edad..." estén respaldas por algún estudio serio de una organización, o por lo menos de alguna institución.Supongo que los hay, pero nunca he visto una respaldada de tal forma.


¿Qué hacer?
¿Tu niño(a) ya lava su ropa y otras actividades por él mismo? Excelente. También déjalo reír, explorar, jugar y cometer errores. Claro está, es un niño y aún no sabe qué hacer en tal o cuál situación.
Es más, recuerda que siempre está aprendiendo, descubriendo. Sólo que su nivel es distinto y depende de muchas variables, hay niños que captan rápido lo que les dices y otros, se mueven a su propio ritmo, de acuerdo a las etapas en su desarrollo. Esto último no lo invento yo, lo dicen psicólogos, pedagogos y demás estudiosos de la psique infantil.
De un niño generalmente se espera que salte, brinque, chille, haga travesuras, pruebe actividades, conozca lo que hay a su alrededor, adquiera consciencia de los peligros y quiénes lo rodean. Que crezca en un ambiente lo más sano posible. Se buscará que sea feliz  (¿recuerdan los derechos de los niños de ONU? o qué tal este artículo en inglés) Y también que FALLE. Lo escribo con letras mayúsculas para resaltarlo de alguna forma y recordártelo si eres papá o mamá el que me lee.  Por más cuidados que uno tenga. el niño (a) se caerá, ensuciará, y preguntará cosas inapropiadas porque... es un niño, ¡está aprendiendo!
En cambio, de un adulto se esperan muchas cosas porque ya tuvo una infancia y adolescencia para regalarla en grande, comentar estupideces y tomar decisiones erróneas.
Sabemos que muchos adultos se comportan como un niño y no precisamente hablamos del "niño interior". ¿Lo estaré haciendo bien? ¿ya le arruiné su educación a "Cachetitos"? No generemos más estrés del que ya tenemos en la vida diaria. De un adulto se esperan muchas cosas. Como la cultura de la competencia. Evitemos trasladar esto último a la niñez. Aunque nosotros también podemos fallar como padres. Se vale, no somos perfectos.

Que un sitio de imágenes virales de dudosa calidad o una página de Facebook no determine lo que quieres para tus hijos. Lo único que propongo en este artículo es que veamos la educación de las generaciones venideras de otra forma.
Nos han dicho tantas cosas sobre la educación de los niños, el deber ser. Podemos modificarlas y escoger lo que pensamos que es mejor. Recuerda que la mejor educación la pones tú, siendo congruente y viviendo con amor.

Por eso cambia el chip. Piensa diferente. Actúa.