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domingo, 15 de septiembre de 2019

Sobre los hijos y tomar partido sobre ellos

La realidad de la situación con los hijos es compleja.

Es una parte de nosotros que siempre estará allí y conforme crezcan, tendrán libertad de merodear en la tierra y hacer sus propios hijos si así lo desean.

Es difícil para un papá o una mamá no tomar partido por ellos.

Y resulta más complicado no hacerlo..., pues apenas llegan al mundo tenemos expectativas.

Resulta raro para un papá o una mamá aceptar que su hijo (a), la está regando, se haya portado mal o esté en malos pasos. Especialmente si es una persona externa que diga eso.

¿En qué momento dejaremos de tener expectativas sobre ellos?

¿O dejar de defenderlos sin miramientos?

Alguna vez leí por ahí que traer hijos al planeta es otorgar belleza al mundo.

Y probablemente está en nuestra misma naturaleza humana ser así.

Tal vez haya que cambiar la idea que persiste sobre las criaturas que  hemos engendrado para el mundo.

Y entender que, como casi todo en la vida, es un regalo, pero uno que nos pondrá a prueba.




martes, 6 de marzo de 2018

¿Tienen derecho a opinar sobre tus hijos la gente que no tiene hijos?


"Oye, no es por mala onda, pero tu hijo debería..."
"Cabecita de algodón está muy flaco". 
Frases dichas por gente que no tiene hijos o no los cuida. 



Cuántas veces no hemos escuchado opiniones sobre la forma y el fondo de cómo deberíamos cuidar a los hijos.
Quienes somos papás estamos sometidos a un cúmulo de opiniones del deber ser o del hacer en nuestras vidas.
Lo dicen tus padres, que alguna vez, hace mucho tiempo, fueron los que te criaron.
Hablan también tus tíos, que probablemente fueron papás de tus sobrinos.
De vez en cuando, aparecen los amigos y el resto de familiares que saben lo duro y complejo que es tener hijos.
Sin embargo, nunca falta el resto de la gente que no tiene hijos. Personas que pueden ser expertos en muchos temas o respetables en su área de estudio, sin embargo, no saben un carajo sobre lo que implica tener alguien de tu sangre.

La realidad es que todo el mundo tiene una opinión sobre algo. Si te encuentro en la calle, seguramente pensaré y tendré una opinión sobre ti, cómo estás peinado, cómo te vistes, en fin, qué impresión me das. Qué tanto valor le demos a la opinión de lo que piensan otros, es la clave.

Yo no tengo un perro. Podré pensar que los perros pitbull son horribles y peligrosos. Pero no voy a ir por la vida gritándole a cuanto dueño de pitbull me encuentre en el parque si los perros pitbull ya no deberían tener cara de encabronados o no. Podría pensar que los perros no me gustan porque son peludos, ruidosos y la casa de uno termina oliendo a perro. Pero, si no me lo preguntan, ¿para qué voy a ir decirle a las personas que no deben tener ese tipo de mascotas?

Estimado joven, muchacho, anciana o anciana soltero, si tú no tienes hijos, absténte de opinar. Si tu respuesta no es algo positivo o que aporte algo de valor en la vida de los papás (como la mejor niñera de la ciudad o una sala de masajes gratis para ellos), guarda tus comentarios. Aunque sean bienintencionados. Los papás ya tienen demasiado cansancio y estrés de compaginar su vida profesional, su adultez y el cuidado de los niños, para que una bola de gente que no tiene hijos termine vomitando palabras sobre cosas que no tienen idea. Si no te lo preguntan, no opines.

En realidad, ninguna persona debería hablar sobre temas que no tiene la más remota idea (inclusive yo en este blog). Pero al menos ya soy papá.