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domingo, 15 de septiembre de 2019

Sobre los hijos y tomar partido sobre ellos

La realidad de la situación con los hijos es compleja.

Es una parte de nosotros que siempre estará allí y conforme crezcan, tendrán libertad de merodear en la tierra y hacer sus propios hijos si así lo desean.

Es difícil para un papá o una mamá no tomar partido por ellos.

Y resulta más complicado no hacerlo..., pues apenas llegan al mundo tenemos expectativas.

Resulta raro para un papá o una mamá aceptar que su hijo (a), la está regando, se haya portado mal o esté en malos pasos. Especialmente si es una persona externa que diga eso.

¿En qué momento dejaremos de tener expectativas sobre ellos?

¿O dejar de defenderlos sin miramientos?

Alguna vez leí por ahí que traer hijos al planeta es otorgar belleza al mundo.

Y probablemente está en nuestra misma naturaleza humana ser así.

Tal vez haya que cambiar la idea que persiste sobre las criaturas que  hemos engendrado para el mundo.

Y entender que, como casi todo en la vida, es un regalo, pero uno que nos pondrá a prueba.




martes, 8 de mayo de 2018

Cómo construir un pensamiento positivo en un mundo negativo

El pensamiento positivo no se construye de la noche a la mañana. 



Acéptalo, siempre algo te molestará.

No nos hagamos tontos. Por más que no esforcemos, meditemos, recemos, siempre hay algo que nos irritará.

Mi solución: dejar de concentrarnos en eso. Enfocar nuestra atención en cosas que no nos irriten.

¿Cómo hacerlo cuándo hay algo de afuera que nos afectará? ¿No sería lo mismo que ponernos a meditar e intentar un cambio en el mundo?

Sé que suena irreal, charado, demente. Fácil decirlo, difícil aplicarlo. Entiende algo. El mundo es como es. Con tu molestia o sin tu molestia. Con tu presencia o sin ella.

Siempre habrán cosas malas. Hace años, alguien me dijo algo que me movió en una situación complicada.
"Es que no quiero que sufras", me comentó cuando me vio desecho. Sin embargo, a partir de ahí, entendí que el dolor es parte de la vida.
En la persona espiritual o religiosa, el dolor es reconocido como parte de la creencia.  En lo que escribo esto, alguien ya se accidentó, una persona en el mundo ya se suicidió o piensa en hacerlo y alguien reaccionó de forma violenta frente a algo que no le gustaba.

Muchas cosas malas pasarán hoy, mañana y pasado. La única arma que podríamos tener es cambiarnos a nosotros mismos.

Apagar la mente y no hacer lo que todo el mundo hace para cambiar el mundo. Pero para cambiar el mundo primero hay que cambiarse a sí mismo.

Lo que pasa es que nos hace falta reconocer que estamos asustados por la vida. Porque no podemos controlar nada cuando queremos controlarlo todo. Que lo que nos enoja, nos domina. Y reconocer ese enojo es difícil.

¿Acaso no está enojado el señor que te sonó el claxón por la mañana?

No venimos al mundo con ese enojo. Es impuesto. Pero lo podemos remover.


viernes, 30 de marzo de 2018

¿Debemos educar a nuestros hijos tal como nos educaron nuestros padres?

Cada quién tiene el derecho a educar a sus hijos como así le plazca...claro, sin dañar a los demás. 

La respuesta es no.
No tenemos porque seguir sus patrones y sus modelos de conducta.

Tus padres hicieron lo mejor que pudieron, con lo que tuvieron y en el momento en que estaban.

Esto no quiere decir que los valores que en ese entonces existían no tengan valor en la época actual. Los valores son como las leyes, cambian, se modifican. Por ejemplo, anteriormente no se reconocía el valor de la mujer como persona y ahora empieza a valorarse. De igual forma, había doctores que hace décadas recomendaban fumar cigarros. Hoy en día, está más que comprobado que su consumo prolongado produce diversas enfermedades.

La vida actual es diferente a lo que fue años o décadas.
En la época moderna, una de las ideas que han cobrado mucha fuerza es que "ciertos valores o romance del pasado debería regresar". El detalle está en que la palabra "debería" es un asunto que comprende más al individuo que la menciona como una obligación. Ya será tarea de cada quién saber qué sí y qué no.

Entonces, ¿existe alguna forma en cómo medir si la educación paternal/maternal que les damos a nuestros hijos es mejor o peor que antes?

Primero que nada, debemos dejar de compararnos con nuestros padres.

¿La educación que tus padres te enseñaron tuvo sus cosas buenas? Por supuesto. Puedes adoptar ciertas ideas, valores y situaciones para el mejoramiento tuyo. Aunque también tuvieron errores. Normal.

Todo tiempo pasado, ¿fue mejor?

Estamos acostumbrados a poner el conocimiento de los mayores un pedestal.
Lo que ellos saben como algo único e invaluable.
Esto no nos permite ver el panorama completo de las cosas.

¿Quién se atreverá a cuestionar los conocimientos del abuelo?
¿Quién se atreverá a interrogar a la gente más grande?

Dejemos de verlos como una fuente inagotable de sabiduría pura y experiencia invaluable.
Y comencemos a verlos como lo que son. Seres humanos como tú y yo que también cometen errores a cada rato.
Los abuelos no son perfectos.
Los papás no son perfectos.
Tú no eres perfecto.

Y tienes la batuta de escoger cómo deseas educar a tus hijos.

La gente mayor vive el sueño adulto en donde las cosas se hacen a su manera. Y prefieren que tus hijos hagan lo mismo.

A la gente más grande no le gusta ser cuestionada. Grábate eso.
Pero nunca lo admitirán abiertamente.

Creen que la pesadilla moderna de trabajar en algo seguro, votar a favor de un partido político u candidato y hacer cosas dentro del "deber ser", es lo correcto.

No obstante, tú no quieres lo mismo.
Quieres que tus hijos crezcan sanos y felices.
Te has puesto a pensar en ¿por qué no educarlos en que sean hijos más fuertes emocionalmente?

¿Quién nos dijo que debemos seguir la educación de nuestros padres?

Será que al final, la educación de nuestros padres, ¿sí fue la mejor?

Vivir como otros quieren e influenciarnos por ellos, es muy fácil.

Probablemente cuando despiertes, tendrás a tu hijo(a), preguntándote a tu lado porque no hiciste lo que tanto deseabas.

Y recordarás mis palabras de cambiar el chip y actuar ahora. No mañana, ni pasado.

martes, 6 de marzo de 2018

¿Tienen derecho a opinar sobre tus hijos la gente que no tiene hijos?


"Oye, no es por mala onda, pero tu hijo debería..."
"Cabecita de algodón está muy flaco". 
Frases dichas por gente que no tiene hijos o no los cuida. 



Cuántas veces no hemos escuchado opiniones sobre la forma y el fondo de cómo deberíamos cuidar a los hijos.
Quienes somos papás estamos sometidos a un cúmulo de opiniones del deber ser o del hacer en nuestras vidas.
Lo dicen tus padres, que alguna vez, hace mucho tiempo, fueron los que te criaron.
Hablan también tus tíos, que probablemente fueron papás de tus sobrinos.
De vez en cuando, aparecen los amigos y el resto de familiares que saben lo duro y complejo que es tener hijos.
Sin embargo, nunca falta el resto de la gente que no tiene hijos. Personas que pueden ser expertos en muchos temas o respetables en su área de estudio, sin embargo, no saben un carajo sobre lo que implica tener alguien de tu sangre.

La realidad es que todo el mundo tiene una opinión sobre algo. Si te encuentro en la calle, seguramente pensaré y tendré una opinión sobre ti, cómo estás peinado, cómo te vistes, en fin, qué impresión me das. Qué tanto valor le demos a la opinión de lo que piensan otros, es la clave.

Yo no tengo un perro. Podré pensar que los perros pitbull son horribles y peligrosos. Pero no voy a ir por la vida gritándole a cuanto dueño de pitbull me encuentre en el parque si los perros pitbull ya no deberían tener cara de encabronados o no. Podría pensar que los perros no me gustan porque son peludos, ruidosos y la casa de uno termina oliendo a perro. Pero, si no me lo preguntan, ¿para qué voy a ir decirle a las personas que no deben tener ese tipo de mascotas?

Estimado joven, muchacho, anciana o anciana soltero, si tú no tienes hijos, absténte de opinar. Si tu respuesta no es algo positivo o que aporte algo de valor en la vida de los papás (como la mejor niñera de la ciudad o una sala de masajes gratis para ellos), guarda tus comentarios. Aunque sean bienintencionados. Los papás ya tienen demasiado cansancio y estrés de compaginar su vida profesional, su adultez y el cuidado de los niños, para que una bola de gente que no tiene hijos termine vomitando palabras sobre cosas que no tienen idea. Si no te lo preguntan, no opines.

En realidad, ninguna persona debería hablar sobre temas que no tiene la más remota idea (inclusive yo en este blog). Pero al menos ya soy papá.

miércoles, 14 de febrero de 2018

El regalo perfecto para cualquier fecha del año



Escoger un buen regalo no es una tarea muy complicada. 


¿Cumpleaños? ¿Navidad? ¿Algún motivo especial?

Mucha gente busca el regalo perfecto.
Si consideramos que regalamos algo a alguien es porque lo apreciamos. O queremos verlos satisfecho. Sonriendo.
Existen numerosas alternativas para regalar algo. ¿Aún no sabes qué regalar?


Cómo dar el regalo perfecto a una persona

Probablemente la persona a la que le darás el obsequio, desea una cosa con mucha fuerza.
No vas a ir a comprarle un carro, una casa o pagarle sus deudas. Tampoco irás a darle algo para quedar quebrado.
Lo que vas a regalarle a esa persona es algo que disfruta. Que de entrada sabes que le gustará mucho.
Lo primero para dar un regalo perfecto es dejar de pensar en ti. Dentro de tus posibilidades económicas, tiempo y esfuerzo, buscar algo que la persona desea y comprárselo.
Para ello debes averiguar qué es lo que le gusta. Si lo que le gusta es demasiado costoso, puedes elegir crearlo por ti mismo para obsequiárselo. La elección del regalo perfecto se hace más fácil si hay una lista o alguna nota en la cual puedas basarte.

Segundo, debes de tomarte el tiempo necesario para pensar qué regalarle. No le regalarás lo primero que encuentres, a menos que sea precisamente eso lo que anhelaba. Pueden haber otras cosas que puedan interesarle a la persona y ésta no tenga ni idea que se venden cerca. Por ello, es importante conocer a la persona que le obsequiarás. ¿Cuáles son sus aficiones? ¿En qué usa su tiempo libre? ¿Colecciona algo? Todo es más fácil teniendo la mayor información posible.

Tercero, no aferres a un objeto material como la única posibilidad de regalar algo. Vivimos en una época donde existen muchas opciones gracias a Internet.
Algo muy interesante para hacerlo es regalando alguna tarjeta o vale de una tienda u aplicación. Por ejemplo, en los supermercados venden muchas. Las posibilidades son enormes.

Como cuarto consejo, te sugiero ser original. ¿A quién le gusta que le regalen lo mismo por una persona? Así, ya te conocerán como el fulano que siempre obsequia truzas o el don que cada navidad regala suéteres de roperazo.

No olvidemos que el fin último en muchos casos es complacer a la persona. No regalos por cumplir.

A menos que seas mi tía, quien con mucho cariño nos regalaba billetes de $50 pesos  o más cada navidad  dentro de cajas de cerillos, regalarle lo mismo a una persona, siempre será negativo por su falta de imaginación.

En fin, regalar algo es procurar a la persona. Sea quién sea. Tus hijos, tu familia, una prima, un tío, un novio (a). Regalales lo más importante: tu tiempo.