¿Nunca les ha pasado que van a un lugar y de repente hay una persona que enseguida no les simpatiza?
Viejo, doña, niño, puberta o lo que fuese, siempre existe cerca de nosotros ese ente humano que no podemos tolerar cuando vamos a hacer la "cola" en un banco, en el transporte público o simplemente cuando se anda en la calle.
Esto lo preguntaba porque el otro día me topé con un señor que durante todo el camino no paraba de hablar y decir estupideceses. Su plática era tan divertida como un dolor de muelas. El individuo hablaba por celular en el momento que nadie debe hacerlo, le sacaba plática a la persona que estaba a su lado, quien mostraba un interés escaso de lo que decía el señor cacatúa. A quien no podía evitar escucharlo y yo necesitaba unos micrófonos para tratar de no escucharlo.
Puede ser por vibra, molestia o que sé yo. Dicen que las cosas que más nos molestan de las personas son las que más nos molestan de nosotros mismos. Así como Don cacatúa hay miles de personas por ahí, en el trabajo, familia que nos tiente a ponerle un bozal en la boca, borrar su presencia o simplemente, evitarlo.
Mientras contemplo como una vez más, Argentina se deshace de sus ilusiones de ser campeón del mundo y ver el gesto traducido en derrota de su técnico Diego Armando Maradona, me queda el recuerdo de que así es el fútbol, tema que ha ocupado los medios en el último par de meses. Con la misma derrota de los ches, viene a la memoria como hace 20 años, con otra caída ante Alemania en Italia 1990, empezaba el descenso en la carrera de uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos: el "10", Maradona.
Su vida, tan llena de glorias como pesares, representa el cielo y el infierno que los seres humanos construimos en nuestra vida misma. Eso y muchas más cosas es la figura del "Diego", que ha sido motivo para canciones, productos y hasta una religión.
De los artistas que han producido algún tema inspirado en sus hazañas, el más conocido es el que interpretaba el fallecido cantante Rodrigo Bueno, "La Mano de Dios". Un tema que estuvo de moda en antros hace años y que en lo particular a mi me parece ruidoso, limitado y sobrevalorado. El que fue aprobado por el propio Maradona como su favorito es "Maradó", canción interpretada por sus históricos compatriotas Los Piojos y quienes aparecieron tocándolo en el último programa del futbolista en su serie "La Noche del Diez". Sin embargo, el tema que desde chavito cubrió mis oídos fue "Santa Maradona", de Mano Negra.
En su momento, en este blog escribí un post sobre lo que opinaba de Manu Chao, líder de Mano Negra. Pese a todo, no puedo dejar de reconocer que "Santa Maradona" siempre me ha parecido uno de los mejores temas futboleros de siempre. Rockero, hecho con mezclas de comentarios, palabras en francés y cánticos de aficionados en un estadio, rememora lo que estar en un ambiente lleno de soccer. Un ambiente festivo, donde el estadio corea el nombre de su figura.
Por una razón muy importante, siempre he preferido a los artistas latinoamericanos por encima de los españoles. Tengo cierto prejuicio con los artistas de la conocida "Madre Patria", lo cual tal vez me impida valorarlos en su justa dimensión y calidad: muchos de ellos me parecen pedantes a la décima potencia, soberbios hasta el infinito y dechados en poesía barata.
Pasando a otras cosas, ¿han escuchado a El Otro Yo? sí, aquella agrupación argentina conformada por los hermanos Aldana, quienes a poco más de 15 años han labrado una verdadera carrera independiente en la industria musical.
Han compuesto canciones que constan de un simple "la, la, la", pasando por el grunge, el rock alternativo y otros degéneros. Un vez que los conocí fue imposible no identificarse con la rabia, furia, la expresión de los sentimientos al por mayor...El Otro Yo sobrepasó a lo que se conocía como "El Nuevo Rock Argentino", para trascender a banda latinoamericana de carácter independiente más exitosa. "Nuevo Orden" y "Mascota del sistema" son dos de las tantas canciones con las que cuenta la banda. Su sentido del humor, videos bizarros e ideas políticamente incorrectas provocan a El Otro Yo como una de las propuestas más aguerridas, interesantes y rockeras del continente. Amenlos u odienlos.
Para muchos, un personaje casi tan importante como el presidente Felipe Calderón en este país es Javier Aguirre. Cuenta la leyenda que el apodado "El Vasco", desarrolló una carrera futbolística profesional en la que militó con Los Angeles Aztecs, América, Osasuna, Atlante y Chivas. Con la selección mexicana disputó el Mundial de 1986 y más adelante iniciaría una irregular carrera como técnico que despuntaría salvando al Pachuca de bajar de la Primera División y los haría campeones por primera vez en su historia. Mientras el TRItanic se hundía en las eliminatorias rumbo al Mundial de Corea-Japón 2002, San Aguirre entraría al relevo de Enrique Meza, cambiaría el panorama y llevaría a la Selección Mexicana hasta los octavos de final de ese Mundial.
Después de ello, recalaría en el Osasuna, equipo al que dirige por cuatro temporadas en la Liga Española y empató el mejor puesto que el equipo había obtenido, al situarlo una vez más en el 4to. lugar. De ahí, Aguirre busca nuevos horizontes y en la misma liga española es contratado por el Atlético de Madrid. Después de algunas temporadas, "El Vasco" es despedido, pero al poco tiempo, en 2009, es contratado para dirigir al Tricolor.
San Aguirre es el santo patrono al que le rezan los aficionados a la Selección Mexicana. San Aguirre no hace milagros, levanta a equipos y hasta ahí. La trayectoria y milagros de San Aguirre no pueden ser comparados con José Mourinho, porque el entrenador mexicano no ha ganado una Champions. Lejos está de Carlos Alberto Parreira, quien ha llevado a mundiales a selecciones por las que nadie daba un peso. San Aguirre, endiosado por aficionados que viven la mediocridad en el fútbol han declarado su santo a alguien cuyos méritos son grandes en México, pero pequeños para los exigentes planos internacionales del balompié. ¿Amén?
El otro día, mientras navegaba por la red, descubrí dos "sucursales" centroamericanas de equipos mexicanos de fútbol. Sí, ahora resulta que el Necaxa y el Cruz Azul han tenido sus "filiales" guardadas en Honduras. Al mismo tiempo que el Necaxa mexicano de la Liga de Ascenso subió a la Primera División, el Necaxa de Honduras hizo lo propio este año. Los Rayos hondureños llevan el mismo logo, fueron fundados en 1945 y su base es la ciudad de Tegucigalpa. Acaban de ascender a la máxima categoría del soccer catracho y en realidad no son filial ni nada del equipo necaxista mexicano. Por su parte, el Cruz Azul de Honduras tiene su base en San José de las Colinas en dicho país. Son conocidos también como los pateplumas, juegan en la Liga de Ascenso en el estadio Aurora, un pequeño foro en donde apenas caben 2,000 personas.